
La sangría es una bebida refrescante, asociada al verano y mucho más a la Navidad, pues el 20 de diciembre se celebra el día nacional de la sangría en varios países latinos. La sangría es una bebida fácil de preparar en casa y además es muy rica, ideal para disfrutar en estas fiestas navideñas, sorprendiendo a tus invitados con una preparación casera.
La sangría es una bebida originaria de España, desde el año 1600. Inicialmente se preparaba con vino Rioja, brandy local y frutas como: manzanas, limones, naranjas, uvas y peras. Luego se difundió a través de Europa y el resto del mundo, por ello que cada lugar comenzó a crearla con sus vinos locales. LLegó a la ciudad de Nueva York, Estados Unidos en la feria mundial del 1964 y de allí se extendió a América del Norte.
El término sangría significa “sangre”, por el color de la bebida. Existen tres tipos de sangrías: la preparada con vino tinto, llamada sangría; la preparada con vino blanco o vinos espumosos (sparkling wine), llamada sangría blanca; y Zurra, oriunda del sur de España y preparada con vino tinto y melocotones (duraznos) y nectarines. Los ingredientes básicos de la sangría son: vino tinto, jugos de frutas, frutas frescas, brandy o cognac, azúcar y agua de soda. Sin embargo, es una bebida bien individual; su sabor va a depender del toque personal, por lo que sus ingredientes pueden variar de acuerdo con su creador.
“Básicamente, la sangría es un ponche“, afirmó el Chef Keith Keogh. “Es refrescante, ligera y divertida, y los sabores cítricos son un complemento perfecto para acompañar entrantes y platos principales a base de pescado y mariscos. También combina muy bien con comidas picantes y cualquier tipo de carne cocinada en la parrilla”.
Una de las recetas más populares de sangría es la siguiente:
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